En la actualidad, la contaminación de la carne de pollo por su
desmesurada industrialización y su contenido de diversas toxinas se ha
convertido en la causante de una variedad de trastornos en el cuerpo
humano aunado a que su valor nutricional ha bajado considerablemente.
De tal forma que en el
mundo ha surgido la necesidad de comer “carne
orgánica” o bien, carne libre de las hormonas de crecimiento.
Esta carne proviene de
los denominados “Happy
Chickens” (Pollitos
Felices), animalitos de granja, criados al aire libre (fuera de
una jaula) y con alimento nutritivo, viviendo felices para después pasar a tu
plato como carne o huevo.
Si bien, muchas personas
creen que por comer carne de pollo nutren su cuerpo, mientras éste no sea
orgánico esto no es así porque gran parte de las empresas avícolas alimentan al
animalito con hormonas del crecimiento o diferentes sustancias dañinas para los
humanos y con cero vitaminas.
Es por eso que se les cataloga como “felices” porque no fueron maltratados
en su vida, nunca fueron alimentados con hormonas de crecimiento, vivieron
fuera del estrés (sí, los animales también lo padecen) a causa de un
enjaulamiento.
Se ha comprobado que la
hormona del crecimiento se le da al pollo para adelantar el desarrollo de
90 días a partir de su nacimiento, logrado bajar al 50%.
Los factores que hacen mal al pollo para su consumo son: el suministro de
antibióticos, colocar luz artificial a las gallinas ponedoras; una vida en
jaulas pequeñas, mutilación de picos y garras para evitar muertes en las jaulas
además de una alimentación donde se recicla la materia fecal del pollo
lavándola y reincorporándola al alimento, ya que en su rápida digestión no se
aprovecha la hormona al 100%, es lo que ingerimos.
Es por eso que existe una enorme necesidad de consumir estos “Happy
Chickens” porque la ingesta de los pollos de avículas industriales causan
severos daños a la salud como el adelantar la menstruación a niñas de 7 años,
acné severo en adolescentes, estados de ánimo en depresión, entre muchas más.
Así como existen los
“Happy chickens” también están las “Happy
cows” (Vacas Felices) o “Happy
pigs” (Puercos Felices) y todos son criados de manera natural.


