lunes, 2 de septiembre de 2013

Lo que hay detrás de tu comida: azúcar

Conozco varios casos en los que las personas buscan bajar de peso comiendo “sanamente” y cambian las papitas por barras de granola, los refrescos por agua mineral con limón pero aun así no bajan de peso.

Y es que lo que no saben la mayoría de las personas es que en los productos y bebidas industrializadas se consume más azúcar de lo que se cree y hay que tener moderación con la cantidad que consumimos ya que en exceso le abrimos la oportunidad a las enfermedades de vivir con nosotros.

Poco a poco la gente ha mostrado mayor interés en mostrar preocupación por lo que come y debido a este interés, los medios de comunicación y televisión le han dedicado tiempo a realizar investigaciones.

Es así como diferentes artículos han sacado a la luz que con mayor frecuencia los fabricantes le agregan azúcar a las comidas para que sepan mejor.

Entre los procesos se ha documentado que por ejemplo, cuando se retira la grasa de una carne procesada, se le agrega azúcar para ayudar a disimular el sabor soso.
Pero no solo eso, en una ocasión –ya hace varios años- leí los ingredientes de un bote de sal de mesa y entre ellos estaba sin duda: el azúcar.

Y eso no es todo, muchos de los productos que vemos como sanos -como el yogurt, barras de granola, productos bajos en grasa y agua con sabor a frutas- pueden, de hecho, tener mucha más azúcar de lo que nos damos cuenta y es, entonces, cuando me doy cuenta que por eso la gente no baja de peso.

El que los alimentos contengan "azúcar añadida" tiene una razón y es porque sirve como un tipo de conservador y ayuda a extender la vida de algunos de los alimentos, como el pan, los cereales y las frutas y vegetales enlatados.

Por lo tanto, aunque quitemos el azúcar de nuestra dieta, al consumir enlatados o alimentos procesados, ésta no se va por completo y lo preocupante –si queremos cuidar nuestra salud-, es que el azúcar no es intrínsecamente mala para uno, es la cantidad y la frecuencia con la que la consumimos lo que importa.

Y es que cuando comemos, los azúcares se descomponen en glucosa y fructosa. Una vez que la fructosa llega al hígado, también se convierte en glucosa y si consumimos más azúcar de la que quemamos, nuestro hígado convierte el exceso de glucosa en grasa y esta es la razón por la que comer demasiada azúcar repetidas veces puede producir sobrepeso, e incluso obesidad.

Antes de probar algo, busca en los ingredientes del producto y pon atención cuando diga sacarosa, glucosa, fructosa y miel ya que son algunas de las formas en la que la industria disfraza el contenido de azúcar.

Esto nos deja en claro que si queremos cuidarnos y evitar enfermedades como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, caries, esteatosis hepática, mal humor, entre otras.



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